26
abr
12

A mal tiempo… chimenea y flores

Mira que está haciendo malo este mes de abril. Malo no, malísimo sobre todo para las abejas que no pueden salir a aprovechar la floración de primavera. Ya lo dice María (la abuela): “En abril, la oveja y la abeja pierden la pelleja”. Otro día contaremos la nevada que cayó por la cruz de mayo hace muchos años el día de la feria de Ruarredo, aunque básicamente pasó lo que narra Ciriaco:

“Pues resulta que en esa ocasión, por la Cruz de Mayo, es decir el dia 3 mayo, el campo estaba adelantado. Fuimos, como de costumbre unas 30 personas a la feria de Ruarredo, y tuvimos que dormir donde siempre, en el hospedaje habitual. En una habitación con tres camas las 30 personas. Los mayores en cama y el resto, los jóvenes en el suelo. Cayo una nevada de aupa, y una fuerte helada. No quedo nada”.

Ya van varios años que los tulipanes “se nievan”, este año también, y aunque el agua es bienvenida necesitamos un poco más de calor.

Aún así no vamos a quedarnos en casa porque el día es muy largo y da para algún rato bueno y es una pena perderse los perales y cerezos en flor. Mirad cómo están los narcisos de Montegrande o los cerezos en las eras.

Si la cosa se pone mal siempre podemos quedarnos en casa frente a la chimenea, ya se ocupan los señores de Dondevilla de tener bien surtida la leñera de las casas rurales. Ellos cortan y Ciriaco coloca primorosamente la leña para mayor comodidad de los turistas. Así que no hay excusa. A disfrutar del puente, aquellos que lo tengan, y los que no, que hagan lo que puedan.

26
abr
12

Nuestro pasado más reciente

El tiempo pasa y las actividades cambian. Para un excursionista del sendero GR 85, o ruta de los sentidos, quizás no le resulte fácil imaginar cuales eran las ocupaciones esenciales  de nuestros antepasados. Pero para un observador con raíces en el entorno no le resultará tan difícil. Junto a la agricultura, sustento básico de las sociedades tradicionales, la ganadería era la actividad más importante en Ahedo del Butrón. El término está lleno de corrales donde se guardaba el ganado y también está lleno de cercados para proteger los cultivos. La presión del ganado sobre el medio físico debió ser muy alta  a juzgar por los numerosos conflictos que sobre el aprovechamiento de pastos se originaban siglo tras siglo. Si echamos un vistazo a la documentación escrita que se conserva desde el siglo XIV,  tenemos unos cuantos ejemplos  de cartas de poder para pleitos otorgadas a procuradores,  ejecutorías de la Real Chancillería de Valladolid , instrumentos todos ellos destinados a intentar poner orden en los numerosos conflictos, sobre alcances de términos y  aprovechamientos de pastos. Eran frecuentes los conflictos con el concejo y vecinos de Tudanca sobre el aprovechamiento de la rama y el ramón en los terrenos comunales. También lo eran  con Porquera sobre la observancia de los mojones en la zona de texuelos, y sobre determinación  de los límites que iban desde texuelos, pasando por el portillo de los asnos  y hasta el portillo de las ollas. Las Reales ejecutorias intentaban fijar con detalle los alcances de los términos y las indemnizaciones por el incumplimiento. En ocasiones éstas se fijaban en prendas sobre cabezas de ganado como ocurría con los rebaños de ovejas de hasta 50 cabezas que se prendieran pastando fuera de término entre los concejos de Ahedo y Porquera.  En tales casos el prendedor  podía  tomar dos cabezas de ganado. En otros casos, si se trataba de ganado bovino  o puercos, la indemnización se fijaba en maravedís o en onzas de oro de buen peso. Junto a la  agricultura y ganadería existía otra actividad complementaria que en Ahedo del Butrón tenía mucha importancia, era la cantería. Hasta mediados del siglo pasado existían  en Ahedo cuadrillas que se dedicaban a  la cantería tallando piedra y construyendo casas dentro y fuera del término municipal. La tradición venía de lejos. En las Respuestas Generales del Catastro del Marques de la Ensenada varios de los vecinos manifiestan tener como oficio principal el de la cantería. Era un oficio que proporcionaba un complemento importante a la necesitada economía familiar. En los ratos libres, el conocimiento del oficio, permitía dedicar unas cuantas horas a la realización de cercados o vallados de piedra muy necesarios y  útiles para la protección de los cultivos. En la actualidad estos cercados en algunos lugares han sido sustituidos por pastores eléctricos. Ni que decir tiene que no son ni parecidos. Como muestra de esa época floreciente de la actividad de la cantería nos quedan  las esplendidas fachadas de las casas o las paredes de las huertas y corrales repartidas por todo el término. Este fin de semana nos dábamos una vuelta  por la  cantera de la sierra en la que se aprecia parte del material extraído que por algún motivo no llegó  a utilizarse.  A su lado una preciosa cabañita hecha magistralmente  por los canteros,  probablemente para resguardarse de las inclemencias del tiempo. No se volvería a extraer más piedra. Cualquiera lo diría.

 En la actualidad, de la cantería,  nos quedan las obras que perduran, que no es poco. En cuanto al ganado, los únicos animales que se ven son los de la fauna silvestre, que no está mal, aunque, como no tienen competencia, a veces son excesivos. Bueno, también las vacas del concejo de Tudanca  que de vez en cuando, respetando la tradición,  hacen sus incursiones.

04
abr
12

La Semana Santa que fue y la primavera que es en Ahedo del Butrón

Guindo en flor, jardín Dondevilla 2

No ha muchos años, en un lugar de cuyo nombre no puedo olvidarme, habitaba un caballero de plática amena, con azadón y guadaña al hombro, de aquellos de los que  apenas  quedan. No entendía de crisis, ni de sistemas financieros, pero sabía perfectamente lo que había que hacer. Curtido en mil oficios  vinculados a la necesidad y al devenir del día, iniciaba sus actividades al amanecer con las campanadas del  ángelus y minutos más tarde se le veía arrancando abrojos en la finca de enfrente. Por estas fechas  se notaba que era época de preparativos que anticipaban las duras tareas del verano. Lo mismo se le veía dando  los últimos retoques al yugo de olmo que se encontraba tallando, que  picando los dalles con martillo y yunque o cargando las maquiladas para ir al molino.  Podía vérsele  guardando las corderas del destete  en los corrillos de enfrente o reponiendo un paredón echado abajo por el temporal de nieve. El día no tenía desperdicio y las faenas tampoco. No existía necesidad de cumplir ningún horario porque el día tenía las horas que tenía y había que hacer lo que había que hacer. Por estas fechas el ilustre caballero solía meditar algunos detalles de  la representación de la pasión viviente en la que disfrutaba  con  el papel de  ecce homo, con la pesada cruz y la corona de espinas. Había discurrido junto a Dioscorídes Ruiz y Julian Gallo, los dos judíos,  agrandar  la cruz que en su día portara Maximiano, para dar más relieve al acto.  La procesión, en la que participaba todo el pueblo con mayoritario entusiasmo, discurría por las empinadas y en ocasiones embarradas calles en el momento más tenebroso del día. El éxito fue tal que fue imposible mantenerla. Ahora no tenemos procesión pero al viajero no le será difícil reconocer al personaje del que estamos hablando. Continúa merodeando por las proximidades con una azada al hombro.

 

Pero nostalgias a parte, en estas fechas, además de  las tinieblas que acabarán el Domingo de Resurrección, existen otras atalayas desde donde contemplar el entorno. La primavera está a punto de explotar. Hace tiempo que nos lo viene anunciando el cárabo que por las noches no deja de gritar. Ahedo dispone de una naturaleza exuberante que en primavera se manifiesta de forma implacable. Comienzan las floraciones con los espino vero que suelen ser los más tempranos, si exceptuamos los avellanos que para estas fechas han tirado toda su flor. Les siguen algunos  ciruelos y los guindos. Días más tarde los cerezos, que ocupan gran parte de las eras de la margen derecha. Después vendrán los malainos, el arce y el espino albar. No tiene desperdicio, la primavera esta lanzada y en Ahedo es impresionante.

25
ene
12

Las Edades del Hombre 2012 en Oña (1)

Fundación Las Edades del HombreComo es sabido este año la exposición las Edades del Hombre se celebra en Oña desde finales de mayo y finales de noviembre.  El protagonismo será para el Monasterio de San Salvador de Oña (Burgos), que cumple el 11 de febrero su primer milenio.

Oña está a 38 kilómetros de Ahedo atravesando el Valle Valdivielso, por lo que es una oportunidad magnífica para visitar la exposición y conocer la zona, muy rica en patrimonio monumental y paisajístico.

Para ver la disponibilidad de las casas rurales Dondevilla, consulta las pestaña de “Fechas libres” que aparece en este enlace.

25
ene
12

Tiempo de románico

Ya que el invierno no es invierno y las carreteras están libres de nieve os recomendamos una vuelta por el románico de esta zona de Burgos (Moradillo., San Pedro de Tejada, la ermita de Santa Lucía en el Almiñé, etc.).  

 Aprovechamos que la Fundación Santa María la Real ha presentado recientemente un proyecto de digitalización espectacular:

 www.romanicodigital.com

para recomendaros vivamente la visita a su portal y cómo no, la visita a Ahedo del Butrón. Para abrir boca os pongo un enlace a las fotografías de la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, de Ahedo, claro está,  realizadas por la Fundación.

De paso os cuelgo una vista de la iglesia tal y como debería estar si el invierno fuera invierno, la fotografía es de enero de 2010.

22
dic
11

La Navidad en Ahedo

Este año volvemos a pasar la Navidad en Ahedo, no sólo el clan Dondevilla, sino varias familias muy queridas: la de Araceli, la de Paco, y otras que se irán incorporando poco a poco, la de Eloy, Begoña, Iñaqui, Alfredo, Pedro, David… Queremos enviar un abrazo a todos ellos, porque mal que bien, y aunque todos los años nos falta gente, seguimos ahí resistiendo.

Aprovechamos especialmente para felicitar a nuestros clientes fijos de estas fechas, que son ya de la familia (unos porque lo son y otros porque así lo hemos decidido): al grupo de Boñar, lleno de gente estupenda (que diría mi madre) y a los hijos y nietos de Esperanza y Félix, que por algo el jefe de los Dondevilla hizo todo lo que pudo para que se casaran, y aquí están, celebrando desde hace muchos años la Navidad con nosotros, con nieve y sin ella.

A ellos y a todos los que este año nos han visitado y que alegran el pueblo con su presencia les deseamos SALUD para este año 2012. No nos olvidamos de los vascos que vienen desde hace muchos años en el puente de la Inmaculada, ni de los alemanes, los sevillanos, los Zaburri, los asturianos, Adita y su familia que vienen en Noche Vieja…, ni de los amigos. Gracias a todos y

¡FELIZ NAVIDAD!

02
dic
11

De cercados, corrales, tenadas, pilones y demás arquitectura popular

Cuando paseamos por Ahedo del Butrón llaman poderosamente la atención los cercados de piedra de las fincas, corrales, colmenares, etc. Se conservan todavía muchos, algunos en muy mal estado, y aparecen muy diseminados por los montes. La razón de su construcción era la necesidad de proteger a los cultivos de las numerosas manadas que, ya se sabe, te la preparaban al menor descuido.

Por otra parte, abundan los corrales que guarnecían a casi toda la variedad de animales domésticos que en el mundo han sido (vamos, menos gallinas, todo lo demás): vacuno, ovejas, machos, cerdos, etc.  Estratégicamente situados, servían para guardar los ganados por las noches y durante los asiestos. Todos y cada uno de  ellos tienen su propio nombre: El Corralón, El Corruñelo, Las Casillas, Valdetejar, Casares, Los Bardales, Cezura, El Torco, La Hunquera… Algún día haremos un post sólo de este tema.

 Y luego estaban las tenadas, una en la zona de La Vaquera y otra en Lindecostana, que como todo el el mundo sabe protegía a las ovejas de los lobos. El pueblo tenía dos porque funcionaban como dos pueblos: el de arriba y el de abajo y cada uno tenía su tenada. Las tenadas eran construcciones más complejas, con sus cercados, pero también con su cabaña para los pastores. En otro post contaremos la fiesta que hacían el día que subían a por la basura.

El colmo del ingenio eran los quitavientos en forma de H que hay por Fuentebedón y otros lugares. Y por supuesto había pozos estratégicamente situados para dar de beber al ganado,  como el de La Vaquera, Fuentebedón, Fuente las yeguas y Montegrande. Y pilones ¿no me digas que no habéis oido hablar de los pilones? ;¿y las fuentes? y la escuela…. y las calzadas que iban por Porterín a Manzanedo y por La Cigarrera a Villacayo.

Ya véis que hay mucho que contar… y mucho que conservar. El valor etnográfico de estos restos que hoy nos parecen “prehistóricos” es incalculable. Seguiremos en ello.

18
nov
11

Topónimos, cabras y becerras

Resulta que a veces por eso de la transmisión oral  y de que la lengua así como las personas están vivas mientras lo están (y después acaso solo lo están en el recuerdo), damos por hecho que algunos lugares se llaman como los llamamos, aunque como los llamamos no tenga ningún sentido. Me explico porque no quiero ser oscuro. En Ahedo, un topónimo muy conocido y querido por todos es el término “Vizarrera”, por donde trascurre una ruta encantadora que nadie se puede perder. Sí,  allí,  al lado del cementerio de los bueyes, comienza la ruta llamada de Vizarrera, que desemboca en una hoya llamada “Palomera”.

Gracias   a David, cuyos méritos nunca le serán suficientemente reconocidos, la ruta es transitable, aunque algo más podríamos hacer para que lo siga siendo sin perder su extraordinaria belleza. Pero vamos al grano. Resulta que el término “Vizarrera” no existe. No se alarmen. Así es, no existe. Como realmente se llama la zona en cuestión, es “Becerreras”, término y topónimo igualmente bello y que sí existe, pues así se denomina en todos los documentos gráficos que existen sobre la zona conocidos por  mi persona. A mi modesto juicio, todo tiene su explicación. La zona reúne unas condiciones excepcionales para guardar y destetar al ganado. Se ha hecho hasta no hace muchos años con las cabras, aunque estas se llevaban incluso más abajo, hasta la zona denominada  de “Petraculos“ zona aún más escarpada. Ya sabemos lo montaraces que eran  las chivas que había que destetar. Las becerras, y esto es una hipótesis (en este momento no tengo ninguna fuente clara, ni tan siquiera de la tradición oral) también había que destetarlas. Y “Becerreras” era sin duda el lugar ideal por ser muy fácil cerrar la salida y dedicar parte del tiempo a restaurar alguna pared. Dado la escrupulosa ordenación de los cultivos en la agricultura tradicional, no se me antoja ningún inconveniente técnico. Hoy en día con el término “becerreros”  se hace alusión a los cuidadores de becerras en algunos lugares de América del Sur.

16
nov
11

Tiempo de siembra

Aunque con métodos distintos  seguimos dándole la vuelta a las mismas tierras que, como puede apreciarse, conservan vestigios de un pasado reciente y lejano, a la vez que trabajado,  que suele pasar desapercibido para un agricultor perplejo que hoy  transita  sobre ruedas por unos  suelos que años atrás desgastaban las suelas de unos  seres vivos  colaboradores forzosos de su propia subsistencia. Tan iguales y tan distintos. A veces uno tiene la impresión de que ahora estamos de prestado, por eso de la eventualidad con la que ocupamos el medio y porque  ninguna actividad agraria parece ser suficientemente rentable por sí misma, aunque las fotografías se empeñen en demostrar lo contrario. El campo no es lo que era, por suerte y por desgracia. El pasado era duro, pero estaba vertebrado porque en el mundo rural convivían  suficientes seres vivos que posibilitaban  la supervivencia de las comunidades sociales y del modelo. Pero llegó la revolución industrial y todo cambió. Las ciudades ejercieron su inmenso poder de atracción. El campo se despobló, tanto de  personas como de animales, aunque de estos últimos a veces uno tenga la sensación de que quedan algunos ejemplares. En los últimos tiempos la burocracia, estatal y  europea, parece empeñada  en crear nuevos vasallos de la economía subvencionada, como si el mundo rural solo fuera un mercado más a explotar, sin importar que  disponga de seres vivos que lo habiten. Sería conveniente  que los árboles nos dejen ver  el bosque, más aún si disponemos de una naturaleza tan bella y exuberante. Quizás las nuevas tecnologías, móviles e Internet entre otras, permitan vislumbrar un futuro que ejerza de atracción para futuros pobladores… Mucho deben de cambiar las cosas.

04
nov
11

¿El cambio climático ha llegado a Ahedo?

La verdad es que no sabemos con total seguridad si el cambio climático ha llegado  o no a Ahedo del Butrón, pero lo cierto es que, en los últimos 43 años, más o menos desde que tenemos uso de razón (es un decir), venimos observando algunos indicios que nos hacen pensar que algo está pasando. Las grandes nevadas  últimamente brillan por su ausencia, los cerezos florecen antes del tiempo habitual, como ha ocurrido este mismo año con un mes abril que parecía un verano anticipado y el mes julio se comportó de forma tan extraña que hasta  las colmenas tuvieron dificultades para seguir adelante. Por si fuera poco para un año, septiembre y octubre han sido de los más secos que se recuerda por lo que no será fácil encontrar seta alguna.  A mi padre, que ya tiene una edad,  se le ha metido en la cabeza que todas estas alteraciones ocurren desde que se instaló la central nuclear de Garoña, pues a partir de de ese momento no hubo una cosecha de alolbas que pudiera considerarse normal. No obstante, las últimas lluvias, aunque escasas, han contribuido a que las hayas, robles y arces adquieran ese color rojizo tan propio del otoño. Seguiremos observando…




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