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Nevadas para el recuerdo

El pueblo desde la carretera, 2015

El pueblo desde la carretera, 2015

En estos días pasados hablar del tiempo, eso que tanto nos gusta a los españoles de pueblo y no tan de pueblo, nos ha ocupado muchos ratos al calor de la lumbre. Con la tremenda nevada que hemos tenido y todas las pequeñas nevadillas que incluso a día de hoy están cayendo, a los mayores se les han venido a la memoria algunas nevadas de cuando eran jóvenes que les dejaron huella.

Ciriaco se acuerda, por ejemplo, cuando estando en Estella haciendo el servicio militar les dieron permiso y llegaron hasta Villarcayo en un camión. Era tal la cantidad de nieve que había que tuvieron que subir la Mazorra caminando y llegar hasta Ahedo por su propio pie.

María se acuerda de varias historias, algunas algo truculentas, como cuando se murió el tío Lorenzo y no pudieron venir los familiares a enterrarle o la de aquel maestro de Pesadas que murió en medio de la ventisca entre la ermita de la Virgen de la Hoz y el mismo Pesadas. Cuando los compañeros de viaje se dieron cuenta de que se había perdido y volvieron a por él ya era tarde.

También se acuerda de historias que tiene su punto de ternura, por ejemplo cuando se casó a primeros de marzo Elena, la hija mayor de Sabina,  y sus padres no pudieron ir a la boda. No quiero ni imaginarme el disgusto que tuvo que tener la pobre mujer. Recuerda con mucho cariño cómo la tía Ana, madre de Sabina, le decía a su hija para consolarla lo guapísima que estaba la novia.

Hay otras bastante divertidas, como cuando en cierta ocasión bajaban la misma María y Damián del coche correo, que se decía antes, con una nevada de un metro. Debía haber tanta nieve que la bajada debió ser muy penosa; hay que tener en cuenta que en aquellos años no había la ropa ni el calzado de ahora. Al parecer, allá por las nogalas, al pobre Damián le debió dar tal pájara que ya no podía caminar ni un paso más, así que fue la moza, por lo visto con muchas más fuerzas que él, la que dio aviso en el pueblo para que fueran a auxiliarle.

En fin, cosas de la vida.

La gran nevada o como retomar el blog después de tanto tiempo

Así lucían las mesas del jardín

Así lucían las mesas del jardín de las casas rurales

Está claro que tenemos el blog un poco abandonado, cosas de la vida y del trabajo. Pero con la gran nevada que hemos tenido estos días había que hacer algo para contar lo mucho y bien que ha caído. Como en los viejos tiempos, dicen los antiguos y los que no lo son tanto. Casi un metro, a ojo de buen cubero.

La cosa apuntaba maneras durante todo el mes de enero. Casi desde Reyes no ha hecho otra cosa que nevar, “nebusquear”, “caer un bislín”, helar, nevar en toda regla (40 cm. la semana del 26), llover encima el 30, y finalmente, esa misma noche, y sobre todo, durante la siguiente semana, continuar con una copiosa y abundante nevada que, según cuentan, ha hecho las delicias de los autóctonos, hasta el extremo de ponerse nerviosos por no poder entrar en el pueblo hasta el sábado al mediodía, gracias a que una máquina fresadora de Espinosa quitó los neveros de Dobro y aledaños.

Ha habido cuatro privilegiados que lo han vivido desde dentro. ¡Qué suerte! y ¡qué envidia!.

Churros o carámbanos

Churros o carámbanos

En estos casos conviene dar las gracias a toda esa gente, que con mucho riesgo en ocasiones, sale a hacernos la vida más fácil a los que queremos desplazarnos.: Chuchi, Clemente… o simplemente se acercan a proporcionar los escasos servicios que aún tenemos: el pan, el pescado, etc.

Por eso tiene tanto valor lo cercano, la administración local, el que está al pie del cañón sí o sí, llámese pedanías, ayuntamientos, o el vecino de al lado que está cuando se le necesita.

Por lo demás, el espectáculo ha sido de primera, y aún sigue siéndolo porque sigue el frío y para finales de semana anuncian otra vez ligeras nevadas. Aunque el buen tiempo no puede estar lejos, porque pasaron las grullas con dirección norte, y ya se sabe: “Grullas abajo, pastor con trabajo. Grullas arriba, pastor con buena vida”.

Nos vemos en el blog, o mejor, en Ahedo del Butrón.

 Al fondo, la casa rural Dondevilla II  Iglesia  el abuelo

Empezamos año (un poco tarde) con deshielo, granizo, sol…

Este año  vamos con un poco de retraso en esto del mantenimiento del blog, se conoce que nos vamos haciendo mayores o es que no tenemos tiempo, en fin, al grano.

Primer fin de semana del año con clientes, nos han visitado gente estupenda de Palencia y han repetido en Dondevilla 1 unos amigos de Valladolid ¡Muchas gracias!. Ha habido muchos niños, señoras estupendas (según Ciriaco) y bastante ambiente en general.

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Arroyo de Visuega

El tiempo ha andado muy revuelto. El viernes tiramos casi 50 litros del pluviómetro ya que durante  la semana había caído una pequeña nevada  y  a lo largo de  la noche cayeron casi 12 litros de agua, por lo tanto, deshielo a tope a la mañana siguiente. Dimos un paseo hasta Visuega y la verdad es que era un espectáculo el rumor del agua y la inundación que había. Como sabemos esto era lo habitual en otros tiempos y gracias al agua bien canalizada molían los molinos que había a lo largo del arroyo de Vallisnera hasta el pueblo. Recuerda María cómo esperaban los hombres con los machos cargados de sacos de trigo a que les tocara el turno en la molienda. En la actualidad quedan en pie dos molinos: el de Pío y el de Mª Jesús, este último, restaurado y precioso, da la bienvenida a los visitantes a la entrada del pueblo.

Durante el sábado hizo sol, siguió lloviendo y a mediodía cayó una tremenda granizada que dejó el paisaje blanco. Tengo entendido que a algunos valientes que habían bajado de ruta a Tudanca les pilló de pleno. No pasa nada. Seguro que incluso lo disfrutaron.

Pilón de El Caño

Como podéis suponer las fuentes manan que da gusto y para ejemplo esta fotografía de El Caño que mana por los tres agujeros. Lo normal en invierno.

Cosas del tiempo aparte, que como se ve nos gustan mucho, un recordatorio, ya estamos cerca de Santa Águeda, y como ya comentábamos el año pasado, toca cenar huevos con chorizo como hacía la tía Cidad. Aquí queda dicho.

Buen año para todos y nos vemos en Ahedo del Butrón.

Estamos en otoño y viene la miel

otoño_2013Tal que ayer domingo 22 de septiembre, a las 22:44, comenzó el otoño y ya están los del tiempo con sus previsiones a medio plazo que como todo el mundo sabe son poco fiables. De momento empieza con calor para toda esta semana y eso para las abejas es muy buena noticia; me dicen los propietarios que ayer estaban trabajando como locas y es que este año está el brezo tardío y muy florido.

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Así están algunas colmenas de alzas, hasta arriba..

Jesús ha preparado una colada de caretas para catar que ha tendido con gran cuidado en el jardín de la huerta (tal y como se aprecia en la fotografía). Noto nerviosos ya a los chicos ante la perspectiva de ponerse manos a  la obra. Y también noto nerviosos/as a los clientes, ya me han venido dos esta mañana a preguntar por el tema. La cosecha no sé si será abundante o no, pero la calidad es excelente por lo que hemos podido probar. Va a resultar que nos parecemos más de lo que parece a los del mundo del vino.

Me pregunto si los nuevos propietarios estarán también preocupados por la cosecha de miel…

Heladas tardías

Tal día como ayer, es decir, en la noche que va del 20 al 21 de abril de 2013, el termómetro que esta situado en el  guindo de la Casa Rural dondevilla 2 recogió una temperatura mínima de -5,9 grados bajo cero. Por la mañana la exuberante floración del guindo y del resto de los cerezos del entorno mostraba unos claroscuros más que sospechosos. No se como les habrá ido a los cerezos del vecino Valle de Caderechas. En la visita que hicimos al colmenar ya pudimos comprobar que la actividad era escasa. En  este último año en el que el invierno se ha comportado mas que nunca como invierno y nos ha hecho recordar los viejos tiempos ,  la gente mayor de nuestro alrededor nos ha contado reiteradamente como por la Cruz de Mayo, allá por el día 3,  el invierno hacía acto de presencia con nevadas y heladas que estropeaban los cultivos. Esperemos que este año con la helada de ayer sea suficiente y no se vuelva a repetir.

En febrero, a la cama con siete mantas y sombrero

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Churros enero 2010

Ayer la abuela María salió con un refrán nuevo:

En febrero, a la cama con siete mantas y sombrero.

Para ilustrarlo unas fotos con carámbanos o churros, en Ahedo se les llama churros. La primera es de una nevada en el año 2010, el 11 de enero y los días siguientes. Llegaron a medir 2 m. y medio que es un tamaño record. Antes, cuando había ganado en las casas, los churros podían alcanzar tamaños bastante considerables, ahora es más raro verlos.

La siguiente fotografía es de este domingo pasado y los churros

Churros 2013

Churros 2013

son mucho más modestos, en parte porque no ha habido calor en la casa y la nieve se ha derretido menos.

En cualquier caso este jueves ha dado temperaturas muy bajas por Los Altos, así que David, que es el irreductible de Ahedo, seguramente se habrá aplicado el refrán.

Año de nieves

Diciembre_feb 2013 105Está claro que 2013 es año de nieves, no sabemos si será de bienes. Desde mediados de enero ha nevado/llovido prácticamente todas las semanas.

La verdad es que ha venido muy bien para los manantiales, ya manan todas las fuentes en abundancia: la de la Loma, la de Pedro el de Pepa, el caño por sus tres chorros, la de Silvino en Visuega… Hay que agradecerle a Chuchi lo atento que está a limpiar la carretera, siempre está más limpia que la general, y a Pedro, el pescadero, que no ha fallado todavía ningún día.

Esta fotografía es del colmenar de Santa Marina, está sacada el 24 de febrero y se aprecian los 25 cm que había. Deseamos que este año sea mejor que los anteriores para las abejas. La semana pasada, cuando ha hecho un poco mejor, las hemos visto en los “gatos” de los avellanos, así que esperemos que esta primavera sea muy florida y en el verano llueva lo suficiente como para que el brezo florezca a su debido tiempo; dependerá de ello que se recuperen un poco ya que estos últimos años han sido desastrosos.

A mal tiempo… chimenea y flores

Mira que está haciendo malo este mes de abril. Malo no, malísimo sobre todo para las abejas que no pueden salir a aprovechar la floración de primavera. Ya lo dice María (la abuela): “En abril, la oveja y la abeja pierden la pelleja”. Otro día contaremos la nevada que cayó por la cruz de mayo hace muchos años el día de la feria de Ruarredo, aunque básicamente pasó lo que narra Ciriaco:

“Pues resulta que en esa ocasión, por la Cruz de Mayo, es decir el dia 3 mayo, el campo estaba adelantado. Fuimos, como de costumbre unas 30 personas a la feria de Ruarredo, y tuvimos que dormir donde siempre, en el hospedaje habitual. En una habitación con tres camas las 30 personas. Los mayores en cama y el resto, los jóvenes en el suelo. Cayo una nevada de aúpa, y una fuerte helada. No quedo nada”.

Ya van varios años que los tulipanes “se nievan”, este año también, y aunque el agua es bienvenida necesitamos un poco más de calor.

Aún así no vamos a quedarnos en casa porque el día es muy largo y da para algún rato bueno y es una pena perderse los perales y cerezos en flor. Mirad cómo están los narcisos de Montegrande o los cerezos en las eras.

Si la cosa se pone mal siempre podemos quedarnos en casa frente a la chimenea, ya se ocupan los señores de Dondevilla de tener bien surtida la leñera de las casas rurales. Ellos cortan y Ciriaco coloca primorosamente la leña para mayor comodidad de los turistas. Así que no hay excusa. A disfrutar del puente, aquellos que lo tengan, y los que no, que hagan lo que puedan.

¿El cambio climático ha llegado a Ahedo?

La verdad es que no sabemos con total seguridad si el cambio climático ha llegado  o no a Ahedo del Butrón, pero lo cierto es que, en los últimos 43 años, más o menos desde que tenemos uso de razón (es un decir), venimos observando algunos indicios que nos hacen pensar que algo está pasando. Las grandes nevadas  últimamente brillan por su ausencia, los cerezos florecen antes del tiempo habitual, como ha ocurrido este mismo año con un mes abril que parecía un verano anticipado y el mes julio se comportó de forma tan extraña que hasta  las colmenas tuvieron dificultades para seguir adelante. Por si fuera poco para un año, septiembre y octubre han sido de los más secos que se recuerda por lo que no será fácil encontrar seta alguna.  A mi padre, que ya tiene una edad,  se le ha metido en la cabeza que todas estas alteraciones ocurren desde que se instaló la central nuclear de Garoña, pues a partir de de ese momento no hubo una cosecha de alolbas que pudiera considerarse normal. No obstante, las últimas lluvias, aunque escasas, han contribuido a que las hayas, robles y arces adquieran ese color rojizo tan propio del otoño. Seguiremos observando…

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